Con la participación del arzobispo de La Plata, se realizó el encuentro anual de capellanes del SPB

La Plata, 13/11/18.- Con el objetivo de realizar el balance anual y de coordinar las actividades que la pastoral carcelaria realiza en las Unidades, ayer por la mañana se llevó a cabo el encuentro de capellanes y religiosas que dependen del Servicio Penitenciario Bonaerense.

 

Convocado por la Capellanía General, a cargo de Eduardo Lorenzo, la convención contó con la presencia del ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, del jefe del SPB, Xavier Areses, del arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, del presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Penitenciaria, monseñor Juan Carlos Ares, y de los párrocos y religiosas de todos los penales bonaerenses.

El jefe del SPB, Xavier Areses, analizó el presente de la institución y recalcó el gran trabajo que realiza la pastoral carcelaria. En agradecimiento, entregó a Monseñor Fernández un escudo de la Capellanía General confeccionado en los talleres de Carpintería de la Unidad 1 de Olmos. En tanto, el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, destacó el papel que la religión ocupa en el ámbito carcelario y afirmó: “Confiamos y sabemos que realizan una tarea muy relevante en las Unidades”.  

La jornada se realizó en el Círculo de Oficiales con el objetivo de presentar el programa que busca la colaboración de los fieles católicos en la misión de lograr la reinserción social de quienes se encuentran privados de libertad. En este sentido, Lorenzo explicó: “La Iglesia puede ayudar a hacer más liviano el cumplimiento de la pena, haciéndole saber a los internos que hay una sociedad que quiere que ellos cambien. Por eso, vamos a pedirle a los laicos que se acerquen y colaboren con su amor cristiano y con sus habilidades”.

El arzobispo de La Plata, Fernández, ofreció un momento de reflexión retomando al Papa Francisco. A su vez, invitó a vivir en el camino de la plenitud, recordando el inmenso valor que tiene la labor y dijo: “Si hacemos el trabajo de acrecentar los vínculos dentro de las cárceles, siempre habrá una red de contención. No hay que ser sólo un visitador, sino que debemos promover a esas personas que están privadas de la libertad a través de los recursos que, por ejemplo, el estado ofrece. También debemos llegar al fondo, a Dios. Las personas lo necesitan. Es fundamental ir persona a persona y, por último, empezar desde ahora con la reinserción, que no se hace sola, sino que se prepara con la comunidad".

Por último, monseñor Ares, expresó: “El trabajo de la Iglesia en las cárceles se apoya en tres pilares fundamentales que tienen que ver con la presencia, la cercanía y el vínculo. Los internos agradecen la visita. El tema de la cercanía es complejo, ya que hay que derribar prejuicios. Pero, a partir de ahí surge el tema del vínculo. Esos son los tres pilares que siempre queremos fortalecer”.

T: MTD
F: HC