Formación en maniobras de RCP y DEA

La Plata, 03/12/19.- La Dirección General de Recursos Humanos, a través de la Dirección de Evaluación y Desarrollo del Personal realizó, el pasado jueves, una jornada sobre maniobras de reanimación cardiopulmonar y uso del desfibrilador automático externo para el personal no médico ni de enfermería de la Jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

 

La instrucción, dividida en dos tramos, fue impartida por personal técnico en emergencias médicas del Programa Provincial de Enseñanza de RCP del Ministerio de Salud. El primero de ellos, de carácter teórico, estuvo a cargo de la médica Alessandra Cataldo, quien explicó la fisiopatología del paro cardiorrespiratorio y muerte súbita, para así exponer sobre el uso del dispositivo de simulacro (DEA). Luego, en conjunto con la doctora Cristina Paniagua, repasaron las maniobras con lactantes y niños y maniobras Heimlich o de compresión abdominal. En el segundo tramo, de tipo práctico, todos los asistentes participaron en la realización de maniobras de reanimación para niños, lactantes y adultos.

El jefe de Departamento Asistencia Sociolaboral, Hernán Menna, fue el encargado de la inauguración junto a la doctora Anabellla Macía, quien coordinó la jornada teórico-práctica.

Macía se mostró satisfecha por la convocatoria que arrojó un auditorio de más de 80 participantes y dijo: “Fue muy dinámica y bien adaptada a las necesidades individuales y colectivas de los destinatarios”.

Estas actividades terminan por complementar a la reciente instalación de un Desfibrilador Externo Automatizado (DEA) en el corredor de ingreso principal de la Jefatura del SPB, más precisamente, en la puerta de acceso de la Dirección de Evaluación y Desarrollo del Personal, destinado a prevenir el paro cardiorrespiratorio en situaciones de emergencia si éste no se ha producido, o el mantenimiento de la vida o reanimación cardiopulmonar básica, si se produce la parada cardiorrespiratoria.

El director de Evaluación y Desarrollo del Personal, Andrés Centurión, destacó la utilización de estos aparatos y afirmó: “Por cada minuto de retraso en la aplicación de la desfibrilación se pierde un 10% de esperanza de supervivencia”.

AC/MTD