Ex interno brindó una charla motivacional para cientos de internos Jóvenes Adultos de la Unidad 57

Campana, 01/10/19.- Tres años después de obtener su libertad, Carlos Miranda Mena se presentó en la Unidad Modelo N° 57 que aloja internos entre 18 y 21 años de edad, para brindar una charla motivacional a los jóvenes en contexto de encierro.

 

El evento, enmarcado en el Programa Integral de Actividades Tratamentales (PIAT) del Ministerio de Justicia, tuvo lugar el viernes, se extendió por 3 horas y tuvo como protagonista al tallerista de Lengua y Literatura Carlos Miranda Mena, quien estuvo acompañado por el Director de Políticas de Inclusión Educativa y Formación Laboral, Dr. Ariel Rondán, el Director de la Unidad, Manuel Gastón Collado y el Subdirector de Asistencia y Tratamiento Juan Choque.

Participaron del encuentro 150 internos y en la exposición el ex detenido, contó su experiencia de vida y su recorrido dentro de las unidades penitenciarias, y emocionado expresó que su vida actual se debe al esfuerzo personal por cambiar pero que fundamentalmente se lo debe “a los libros”. El hoy tallerista en distintas Unidades Penitenciarias Bonaerenses dijo: “La literatura me hizo ver las cosas de otra manera, me hizo entender que otra vida es posible, que uno puede cambiar, que puede mejorar”... y agregó:… Hoy me encuentro acá para decirles que otra vida es posible, que esta Unidad les da muchas posibilidades de crecimiento personal. Acá pueden terminar la escuela, usar la biblioteca y formar parte de la oferta deportiva y de talleres de oficios”. Además  aconsejó que “el tiempo bien usado acá adentro es una herramienta fundamental para su futuro en libertad, por eso les pido que se capaciten, que estudien, que se formen, porque afuera estén seguros de que les va a servir. Yo aprendí a leer a los 33 años, soy el ejemplo vivo de que nunca es tarde para volver a empezar. Ustedes con la edad que tienen corren con ventaja, aprovechen”.

Lisandro, un joven detenido en la Unidad, terminada la charla le dijo al invitado: “Carlos, tu visita me llena de entusiasmo, me motiva mucho. Escucharte me da esperanza”. Ahora que te escucho, te juro que voy a terminar la escuela porque vos estuviste muchos años preso y me demostrás que se puede cambiar de vida”.  Finalmente, los jóvenes se pusieron de pie y rompieron su silencio con aplausos de agradecimiento. “Estoy eternamente agradecido de que el Estado me haya dignificado la vida con el trabajo como tallerista y que me haya dado la posibilidad de hacer lo que me hubiese gustado que hagan conmigo”, cerró Mena.

La Unidad 57, Unidad modelo en Latinoamérica, es la única dentro de la Provincia de Buenos Aires que está destinada exclusivamente a personas privadas de libertad de entre 18 y 21 años de edad, de sexo masculino y cuyas penas resultaren menores a cinco años de prisión y consecuencia de delitos menores.

La dependencia aloja actualmente a 478 internos  y cuenta con cuatro módulos con escuela propia,  una importante oferta de talleres en oficios, deportiva y educativa, y un polideportivo central para el esparcimiento de los jóvenes. Las salas de clase tienen una capacidad para 480 internos y se cuenta además con un aula taller móvil donde se dictan cursos de alfabetización digital. 

Cabe destacar también que la Unidad tiene particularidades especiales no solo para los internos sino también para quienes ejercen el trabajo de tratamiento y custodia del establecimiento ya que para comprender la problemática de los jóvenes-adultos detenidos, los agentes penitenciarios   fueron capacitados en Derechos Humanos en contexto de encierro, Justicia Restaurativa, Juventud y Delito, Consumos Problemáticos y Violencia, y en Salud Mental, todo dentro del Programa Integral de Asistencia y Tratamiento para Jóvenes Adultos (PIATJA).

SG/RG